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Somos historias faroleras.

Por Moisés Cabo Leyva. Advertencia Para una mejor experiencia de esta lectura se recomienda buscar un lugar cómodo y tomar una cerveza, güisqui, café o agua, ¿puedes hacerlo?  Si tu respuesta es sí, hazlo, porque una historia te voy a contar.  Si no puedes, entonces no te preocupes, donde sea que estés leyendo, déjate llevar y ve hasta el final. Ilustración de Urzuz Polaris La historia de las “Historias faroleras”. “Contaba (...) historias que, de verdaderas,al contarlas se volvían inventadas, y de inventadas, verdaderas”.      Italo Calvino El propósito de este texto es resaltar la importancia de las historias como parte de nuestra identidad (lo que somos), pues; Lo que contamos y lo que nos cuentan tiene el poder de transformarnos. Pongo como ejemplo una historia farolera que cambió mi vida y con la que quiero que rías o llores😅.  Hace algunos años tuve la grandísima idea💡 de escribir momentos ab...

Soledad

Y así en la soledad de las paredes en la soledad de la cerveza fría en la soledad del teclado inanimado escribo para acompañarme para acompañarte hoy y cuando me leas siempre que lo necesites como necesitamos un trago un orgasmo una sonrisa un abrazo un beso un poema. M. C. L. Ilustración de Urzuz Polaris  

Voy a tomar mi lápiz y dibujaré

Primero la bóveda celeste con la más bella de las lunas, la de octubre, millares de estrellas nova acompañarán tu noche, y no me gustaría caer en el cliché de las fugaces, pero si tú lo quieres pondré una. De forma lejana colocaré una supernova para que disfrutes la belleza de su destrucción, la inmensidad del espacio te absorbe y te sientes pequeña y privilegiada al mismo tiempo. Un azul marino reina por todas partes. Deslizaré suave mi pluma para que sientas el viento cálido, se enrede en tu cabello y te haga cerrar los ojos. Tus oídos alcanzan el sonido de las olas llegando a la playa, bajas la vista, el agua te moja los pies y descubres que llevas puesto el vestido que no me gusta. Abres los brazos y pareciera que   notas la rotación de la tierra y la velocidad de la traslación. El vestido se pega a tu cuerpo por el viento que te toca con más fuerza; te inunda la libertad. Inhalas profundamente y descubres que hay más, desperdigadas por toda la costa graciosas palap...

Esperando cliente

Esperando cliente para sonreír sentarse en sus piernas bailar beber y si se puede coger coger con estilo con arte con ciencia a ciencia cierta como humanos animales domesticados por la cultura. Texto de la serie "Nubes de burdel" de Armando Madrazo Contreras. Ilustración de Urzuz Polaris